1. NO BEBERÁS, NI FUMARÁS, NI TE DROGARÁS.
(Para ser escritor necesitas todo el cerebro que tienes)
2. NO TENDRÁS COSTUMBRES RARAS
(Un escritor nace del talento y del tiempo… Tiempo para observar, estudiar y pensar. Por consiguiente, no puede permitirse el lujo de desperdiciar una sola hora ganando dinero para cosas no esenciales. A menos que tenga la suerte de haber nacido rico, es mejor que se prepare para vivir en la pobreza. Es preciso decidir que es más importante para uno: Vivir bien o, escribir bien. No has de atormentarte con ambiciones contradictorias).
3. SOÑARÁS Y ESCRIBIRÁS Y SOÑARÁS Y VOLVERÁS A ESCRIBIR.
(No dejes a nadie decirte que estas perdiendo el tiempo cuando tienes la mirada perdida ene l vacío. No existe otra forma de concebir un mundo imaginario. Sueña despierto, con los personajes, sus vidas y sus luchas. Toma pluma y papel e intenta relatar lo que has presenciado).
4. NO SERÁS VANIDOSO
(La mayor parte de los libros malos lo son porque sus autores están ocupados tratando de justificarse a sí mismos. Si crees ser sabio, racional, bueno, una bendición para el sexo opuesto, una víctima de las circunstancias, es porque no te conoces a ti mismo lo suficiente para escribir).
5. NO SERÁS MODESTO
(La modestia es una excusa para la pereza, para la complacencia; Las ambiciones pequeñas suscitan esfuerzos pequeños. Nunca he conocido un buen escritor que no intentara ser grande).
6. PENSARÁS SIN CESÁR EN LOS QUE SON VERDADERAMENTE GRANDES
(Rechazo, mofas, pobreza, fracaso, una lucha constante contra las propias limitaciones… Tales son los principales sucesos en las vidas de la mayoría de los grandes artistas, y si aspiras a compartir su destino, debes fortalecerte aprendiendo de ellos).
7. NO DEJARÁS PASAR UN SOLO DIA SIN RELEER ALGO GRANDE
(El estudio constante y diario de las grandes obras, absorbiendo las obras perfectas, los modos específicos inventados por los grandes maestros para desarrollar un tema, construir una frase, un párrafo, un capítulo, se puede aprender todo lo que hay que aprender sobre la técnica.
No se puede cometer el error común de intentar leerlo todo para estar bien informado. Estar bien informado sirve para brillar en las fiestas, pero resulta absolutamente inútil para ser un escritor. Leer un libro para charlar sobre el no es lo mismo que comprenderlo. Es mejor releer grandes novelas hasta comprender su estructura, qué la hace dramática, que le presta ritmo e impulso. Sus variaciones en compás y en escala de tiempo, por ejemplo: El autor describe un minuto en dos páginas y luego cubre dos años con una frase…¿Por qué? Cuando hayas comprendido esto, sabrás realmente algo).
8. NO ADORARÁS LONDRES/ NUEVA YORK/ PARIS
(Aunque vivas en el quinto infierno, no hay razón para sentirte aislado. Si posees una buena colección de grandes escritores y no dejas de releerlos, tiene acceso a más secretos de la literatura que todos los farsantes de la cultura que ,arcan el tono en las grandes ciudades. Cualquier persona que haya tenido éxito en literatura, lo ha conseguido en sus propios términos).
9. ESCRIBIRÁS PARA COMPLACERTE A TI MISMO
(Ningún escritor ha logrado jamás complacer a lectores que no estuvieran aproximadamente en su mismo nivel de inteligencia general y que no copmpartiera su básica ante la vida y sus perspectivas. No vale la pena esforzarte por intersarte en algo que te resulta aburrido. Elige como tema cualquier cosa en la que no puedas dejar de pensar. Stendhal dijo que la literatura es el arte de la omisión, y hay que omitir yodo lo que no nos parece importante.
No es fácil, por supuesto, ser fiel a lo que realmente nos importa. Pero cuando escribes tienes que resistir la tentación. Si te complaces a ti mismo, tienes la posibilidad de escribir algo que les agrade a millones. Y es porque, quien quiera que seas, hay en el mundo millones de personas mas o menos parecidas a ti).
10. SERÁS DIFÍCIL DE COMPLACER
(Escribir empieza a ser emocionante de verdad cuando vuelvo a un capítulo un par de meses después de haberlo escrito, así puedo examinar el capítulo durante el tiempo suficiente para aprendérmelo de memoria, y si no puedo recordar algo, suelo descubrir que no era correcto, o era inútil.
La memoria es un buen crítico).
…Según Stephen Vizinczey
(Verdad y mentiras en la literatura- El espejo de tinta/ Grijalbo)
diciembre 03, 2009
preludio
Siempre le ha faltado a mi voz la fuerza que a mi visión le debo toda mi realidad.
Todas las formas de amar que conozco son solo la misma idea,,, una idea rota en la cabeza, una idea desgarrada, carnal, visceral hasta la mas abstrusa entraña de un éxtasis en delirio; intensidad de frío, necesidad de dolor con tintes de placer.
He sido infiel desde el instante en que mi mano conserva el nacimiento de un suspiro subversivo , ansioso como mi boca de palpar la caricia que anhelo, que entraño.
Busqué sobre esta superficie resquebrajada la tinta que creí siempre me pertenecería, o a la que pertenezco, y encuentro el carbón nostálgico de mi creación.
Me duelo como duele el rojo en la cabeza, con la intensidad del agua helada hacinando mi cerebro. Me duele como el corazón debe doler para saberse existente hasta la culminación de mi deseo, hasta que quiero ya no intentar ser.
Pero recuerdo la versión secreta de su sonrisa, mi forma primera de amar y la razón última de mi existencia. Soy siempre el recuerdo latente que nunca quiere su imagen desvanecer. Soy la diferencia oculta entre el zumbido de su oído y el respirar de su ilusión.
Solo soy.
Maldita la imagen que sepulcro día a día y que exhumo noche a noche, creyendo tener fuerza de soslayar cualquier herida, pero al final solo mi imagen. Púrpura ardiente que me consume con su arrogancia, amor que corroe mi desvenada razón, no quiero ver más de lo que imagino, no quiero andar más de lo que piso, desde mañana para encontrar ayer. Ayer es, esto, esto soy… Un ayer gangrenado de esperanza inútil, humana tenía que ser.
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